Patronato, otra vez sin rumbo: el sueño del ascenso se apagó en Córdoba, cerrando una temporada cargada de frustraciones y con más dudas que certezas sobre su futuro inmediato.
El equipo paranaense no logró sostener el ritmo del juego y terminó pagando caro los errores defensivos y la falta de reacción en los momentos clave.
Un comienzo cuesta arriba
Desde el inicio, el conjunto cordobés impuso condiciones. Con autoridad y presión alta, los dirigidos por Iván Delfino forzaron errores en la defensa rojinegra. A los 15 minutos, un penal convertido por Martín Garnerone abrió el marcador, aunque quedó la polémica sobre si la pelota había salido del campo en la jugada previa.
Cuatro minutos más tarde, Tomás González amplió la ventaja con un remate cruzado que dejó sin respuesta al arquero de Patronato. En apenas veinte minutos, el local ya había marcado la diferencia y expuesto las falencias tácticas del equipo paranaense.
La reacción que llegó tarde
El entrenador Gabriel Gómez intentó cambiar la historia con variantes ofensivas. El ingreso de Valentín Pereyra le dio algo de frescura al mediocampo, y Juan Barinaga estuvo cerca del descuento con un tiro libre que se estrelló en el travesaño.
Ya en el complemento, a los 4 minutos, Facundo Díaz aprovechó un rebote tras un cabezazo de Alan Bonansea y descontó para el Santo, que se ilusionó con el empate. Sin embargo, la reacción se diluyó con el correr de los minutos. A pesar de los intentos de Federico Castro y compañía, el marcador no volvió a moverse.
Tiempo de autocrítica
El resultado fue 2 a 1 y eliminación consumada. Patronato quedó afuera del Reducido y cerró un año sin los resultados esperados, con una propuesta futbolística que nunca terminó de consolidarse.
Ahora llega el tiempo de reflexionar, planificar y decidir. El hincha rojinegro —fiel como pocos— merece un proyecto serio, con identidad y ambición.
La temporada 2025 se apaga, pero en Paraná ya comienza el d
